Dónde reside la fortaleza
Que alumbra y distrae
Cuando las horas se vuelven rígidas.
Quién puede detener las gotas
Que al caer dejan tus oídos sórdidos.
Sin comprender la dirección
Sigo construyendo una mala noticia.
Que no aclara ni retumba
En el tramo de mi pecho.
No saber en qué lugar permanecer
Creer conocer Buenos Aires de memoria.